NO SE DECIR NO. El problema de complacer a todo el mundo.

Actualizado: 25 de jun de 2018

Si quieres recuperar tu vida, decidir por tu tiempo y darte tu justo valor, tienes que leer esto.


No saber decir no, es un problema de autoestima, que debo confesar, lo tenía desde niña, lo que decían mis papás era "amén" aunque no estuviese de acuerdo, ¡es más!, ni me pasaba por la cabeza el desacuerdo o no, simplemente lo hacía.

Hoy en día se el por qué. Mi papá era un hombre autoritario, de caracter determinante y con una voz muy gruesa e imponente, pero a la vez, era un hombre muy amoroso, eso creaba en mi una confusión tremenda, porque no sabía cómo comportarme, no sabía en qué extremo encontraría a mi papá, entonces, para ir a lo seguro, decidí decir si a todo, claramente eso era menos estresante para mí. En mi adolescencia entré en grandes conflictos conmigo misma, y me sentía culpable por querer reaccionar diciendo "no", realmente tenía sentimientos encontrados, hasta que... alguien me preguntó: "Dubraska, ¿quién maneja el carro de tu vida?"... ¡plof!, en ese instante, se me quitó cualquier duda, era como si me quitaran el velo de los ojos. Pensé: "El carro de mi vida, ¡seguro! que no lo manejo yo". ¡Todo el mundo decide por mi!.

¿Lo ves?

Sin darnos cuenta, la necesidad de sentimiento de aprobación y de ser útil para otros nos lleva a complacer a todo el mundo y se nos va de las manos, a tal grado, que terminamos viviendo para los demás y hasta perdiendo la dignidad.

Nos acostumbramos a adaptarnos a las necesidades de otros, al punto de no entender cuáles son nuestros propios deseos y necesidades, asimilamos los deseos de los demás como si fueran nuestros, y ese comportamiento está muy lejos de ser amable y cortes. ¡y para terminarla de completar!, nos sentimos culpables por querer recuperar nuestra dignidad y nuestras vidas, ¡y a eso súmale!, que sentimos temor de cómo reaccionarán los demás si decidiéramos cambiar.

Mi mamá aún recuerda, que me pidió recoger la basura que alguien había dejado en el balcón y yo le dije "Mami, no fui yo en dejarla ahí" o sea: que la recoja quien la dejó. Ella dice que ese día, se dio cuenta, que yo estaba empezando a cambiar.

Es hora de que tú también lo hagas, de tomar las riendas de tu vida y darte prioridad, porque la vida ES TUYA, al final TODOS terminan aprovechándose de ti, como lo hicieron conmigo. Aunque ¡aclaro!, no fue culpa de ellos, fue culpa mía por permitírselos.

Yo te diré como hacerlo. ¡Empecemos a hacer cambios YA!

“Es hora de tomar las riendas de tu vida y darte prioridad, porque la vida ES TUYA... Yo te diré como hacerlo.”

Antes de darte unos tips, quiero que notes la gravedad de este problema. Uno de mis participantes de programa intensivo ¡LA NUEVA VERSIÓN DE MI! descubrió que no se reconocía, que no podía responder a la pregunta ¿Quién soy yo?, no podía reconocer su personalidad ni las cosas que le gustaban, no era capaz de describirse a sí mismo. ¿Por qué?, ¿Cómo podría sucederle eso a alguien?, ¿Realmente es posible?. Pues si, y es mucho más común de lo que te puedas imaginar. Ayudándolo en privado, con algunos ejercicios particulares, descubrimos que cuando apenas era un niño, murió su hermanito, y su mente inocente, ingenua, su mismo instinto por conservar el amor de sus padres, decidió inconscientemente complacerlos en todo. Por un lado, para no darles preocupaciones porque ¡ya estaban pasando por una situación muy dura!, y otra, para sentirse amado, porque en un momento así, pareciera que solo amasen a su hermanito que ya no está. Así que, de ahí en adelante, pasó el resto de su vida complaciendo a todo el mundo, a tal grado de dejar en manos de otros, sus propias decisiones y además desconocerse así mismo. Pero tomó la valiente decisión de empezar a cambiar las cosas, poco a poco, con coraje. Hoy en día su vida es definitivamente distinta.

¿Lo ves?, ¿Te das cuenta cómo puedes literalmente perder tu identidad por vivir para los demás?. La súper buena noticia es que tú hoy, así como él y como yo, te apoderarás de estos consejos para tomar las riendas de tu tiempo y de tu vida.

¡Te digo como!:


1. No necesitas aprobación en todo. No necesitas que te digan constantemente que eres una buena persona para serlo. Deja de hacer cosas, esperando que te hagan elogios o cumplidos. Mientras más muestres cuanto bueno puedes ser para otros, más rechazo obtendrás, porque no le estarás dando espacio a tu dignidad. Una cosa es ayudar, y otra muy distinta es ser servil. Si quieres hacer algo que te nazca del corazón, ¡adelante!, pero sin esperar aprobación. Tu opinión de ti mismo es la más importante.


2. Entiende que la vida es la tuya. Las personas que toleran todo no son respetadas y su opinión no es relevante. Así que no importa lo que piensen los demás, tu vida es tuya y tú tomas el control. Si tú estás bien contigo mismo, y tomas las decisiones por tu propio bienestar, entonces te sentirás más seguro de ti mismo, te revelarás tus propios resultados y te darás cuenta cuanto lejos puedes llegar sin necesidad de la aprobación de todo el mundo.


3. Ocúpate de ti. Cuando empiezas a ocuparte de ti, te fortaleces, y me refiero a darte el tiempo que necesitas para crecer, puedes empezar por pequeñas cosas como ir a comprar ropa nueva sin la compañía de alguien que influencie tus elecciones, hacerte un corte de cabello como realmente quieres tú, puedes también leer un gran libro de un tema que te apasione, inscribirte a ese curso del idioma que siempre has querido hablar, entrar al gimnasio o simplemente ir a caminar, tomarte un café con un amigo o amiga en el lugar que tú decidas, iniciar un nuevo proyecto, cualquier cosa que implique tu decisión, tus gustos, tus ganas, cualquier cosa que tu sientas que pueda enriquecer tu mente y tu espíritu, ¿Qué va a suceder?, que no solo te vas a ayudar a ti mismo, sino que ya no tendrás más tiempo para ocuparte de hacerle favores a los demás, lo que significa que hay cambio de planes.


4. Empieza a decir no. Como ya te estarás dando tiempo para ti, pues no tendrás tiempo para hacerle favores a todo el mundo. Cada una de esas personas que ya parece que dependen de ti porque el favor ya se convirtió en obligación, van a tener que empezar también a tomar las riendas de sus propias vidas y resolver sus propios asuntos. No te vas a permitir hacer trabajos sin que te paguen, ni tampoco aceptar compromisos que te incomoden o que te perjudiquen. Empieza a usar frases como:

- "A partir del mes que viene necesitas encontrar otra solución para... porque estaré muy ocupado en un proyecto personal".

- "Esta vez no podré ayudarte porque me estoy ocupando de mi salud". (Obvio tu salud mental y física ¡no tienen precio!).

- (En el trabajo): "Amiga no te puedo ayudar con tu trabajo porque ya tengo bastante con el mío, además tengo que salir del trabajo en horario porque tengo compromisos allá afuera" (O sea, también vivo).

Di lo que tengas que decir, de la manera más cordial posible, inclusive no tienes que justificar por qué lo haces, y esto aplica para tus familiares, amigos, jefe, colegas y demás.


5. Entiende las reacciones entorno a tu decisión. Lógicamente a nadie que esté acostumbrado a recibir tus beneficios sin límites, le va a gustar la noticia de que ya no estás más para sus abusos. (Bueno aquí hay que aclarar una vez más, que ellos han sido abusivos porque tú se los has permitido). Esa reacción es natural y seguramente te criticarán y juzgarán por ello, con la intención de que te sientas culpable y sedas a sus peticiones. Pero tú serás firme en tus decisiones sabiendo que su reacción es natural y que tú tienes claro lo que quieres.


6. Mantente firme en tu decisión. Los demás harán de todo para que "recapacites", porque según su punto de vista, siempre será equivocadísimo y antipático no seguir siendo "el servil" de todos. Entonces recuérdate a ti mismo por qué tomaste la decisión de decir no y siéntete feliz de que estás tomando el control de tu vida, manten tu decisión y compromiso contigo mismo. ¡No sedas!.


7. Se selectivo. Basta de menospreciar tus propias necesidades por mantener la paz o ayudar a otros. Aprender a decir no, no significa que no vas a ayudar a nadie. Se selectivo de cómo y cuándo vas a ayudar a otros, sin dejar a un lado tus propias necesidades. La manera más fácil de decidir es pensando: ¿eso que me pide, es algo que puede resolverlo solo o de otra manera que no sea conmigo, o realmente necesita de mi?. ¡ahí está la clave!.Y si ya decidiste ayudar, entonces hazlo con amor y no olvides poner tus límites para que no se haga un hábito. Recuerda: Ayuda a otros cuando quieras y no dejes tus necesidades a un lado.


8. Siéntete orgulloso de ti. Créeme, esta es una de las decisiones más importantes que estarás tomando en tu vida, y siéntete orgulloso porque estás dando saltos cuánticos por el simple hecho de darte prioridad. Quererte y darte tu lugar jamás será egoísta. Eres valioso creyendo en ti y siendo tu mismo. Cuando reconozcas tu valor no sentirás la necesidad de aprobación de nadie.

“Cuando conozcas tu valor no sentirás la necesidad de aprobación de nadie.”

¡Te dejo un plus!, este video que me encanta de CasiCreativo, y que uso en mi programa intensivo ¡LA NUEVA VERSIÓN DE MI!. Ellos de una forma muy original te dicen como decir no. Por favor, no dejes de contarme que te pareció este artículo y espero que me sugieras los temas que quieres encontrar aquí. Quiero hacer de este blog, un lugar donde realmente quieras estar y donde Dios pueda cumplir su misión a través de mi. ¡Gracias de antemano!.



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